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Mantenimiento correctivo vs. preventivo: la decisión que marca la diferencia

By ADM | 13/01/2026

En el Perú, muchos conductores esperan a que el vehículo “avise” para llevarlo al taller. Es una práctica común y comprensible, pero también una de las decisiones que más costos y problemas genera a largo plazo. Desde la experiencia técnica, hay una diferencia clara entre quienes apuestan por el mantenimiento preventivo y quienes solo reaccionan ante una falla: unos controlan el problema, los otros lidian con las consecuencias.

El mantenimiento correctivo ocurre cuando el vehículo ya presenta una avería. Un freno que dejó de responder correctamente, un sobrecalentamiento del motor en pleno tráfico o una batería que falla sin previo aviso. En ciudades como Lima, donde el tránsito es intenso y los trayectos suelen ser largos y lentos, estas fallas no solo generan incomodidad, sino también riesgos y gastos elevados.

Por otro lado, el mantenimiento preventivo se basa en anticiparse. Revisar el vehículo de forma periódica permite detectar desgastes naturales antes de que se conviertan en fallas graves. En el contexto peruano, donde las vías presentan baches, cambios bruscos de temperatura entre la costa, sierra y selva, y condiciones de polvo o humedad, el desgaste mecánico suele ser mayor de lo que muchos conductores imaginan.

La diferencia también se nota en el bolsillo. Una revisión preventiva tiene un costo controlado y planificado. En cambio, una reparación correctiva suele implicar repuestos adicionales, mayor tiempo en el taller e incluso la inmovilización del vehículo. Además, cuando la falla ocurre en carretera o en hora punta, el impacto va más allá del dinero: estrés, pérdida de tiempo y riesgos innecesarios.

Otro punto clave es la seguridad. Un vehículo que recibe mantenimiento preventivo responde mejor ante situaciones imprevistas. Frenos, suspensión, dirección y sistema de refrigeración funcionan dentro de parámetros seguros. En un país donde la conducción urbana y carretera conviven constantemente, esta diferencia puede ser determinante.

Desde la experiencia, la recomendación es clara: no esperes a que el auto falle para prestarle atención. El mantenimiento preventivo no es un gasto adicional, es una inversión en seguridad, tranquilidad y durabilidad del vehículo. Elegir prevenir en lugar de corregir es una decisión inteligente que marca la diferencia en el uso diario.

Si buscas prolongar la vida de tu auto y evitar sorpresas en la vía, el mantenimiento preventivo es el camino correcto. Te lo recomienda Roberts Dercocenter.